
Lograr un buen resultado en el tratamiento de telas con lámparas de yodo de galio de luz UV
¿Alguna vez ha tenido que lidiar con lotes de telas impresas que, después del lavado, parecían un desastre? Pielado, manchas o simplemente decoloración. Es frustrante. Por lo general, el problema no radica en la tinta, sino en el hecho de que esta no se ha “solidificado” completamente.
Aquí es donde entran en juego las lámparas de yodo de galio (GaI).
La mayoría de las lámparas de mercurio estándar no son adecuadas para trabajar con tintas pigmentadas y espesas. La luz UV afecta solo la superficie, pero no puede penetrar hasta el fondo de la tela. Como resultado, se forma una capa de tinta solidificada en la superficie, mientras que debajo queda una masa pegajosa.
Las lámparas GaI son diferentes. Emiten longitudes de onda más largas (entre 300 nm y 420 nm), lo que permite que la tinta penetre realmente en las fibras de la tela. En lugar de quedarse solo en la superficie, la tinta se fija profundamente en ella. El resultado? Una impresión que realmente permanece firme.
Detalles técnicos sobre su diseño
No creemos en soluciones universales. Ajustamos la longitud del tubo y la potencia de las lámparas según la velocidad a la que funciona su sistema de transporte. Si necesita aumentar la velocidad sin preocuparse por la calidad, simplemente aumentamos la potencia para obtener un mejor rendimiento.
También utilizamos vidrio de cuarzo de alta calidad. ¿Por qué? Porque el calentamiento y enfriamiento rápidos pueden dañar el vidrio barato. Además, hemos reforzado los extremos de las lámparas para evitar fugas de gas cuando la presión aumenta.
Pero hay algo importante que debe saber: estas lámparas se calientan mucho. Si sus ventiladores no son lo suficientemente eficaces, tendrá dos problemas: telas quemadas o lámparas que se consumen prematuramente. Asegúrese de que el flujo de aire sea adecuado.
Configuración y mantenimiento
Lo mejor es que no son difíciles de instalar. Están diseñadas para encajar perfectamente en sus túneles UV existentes. Adaptamos su diseño a su sistema actual, por lo que solo necesita conectarlas y seguir trabajando.
Un consejo para mantenerlas en buen estado: limpie esos revestimientos de cuarzo cada 500 horas.
Puede parecer una tarea tediosa, pero el polvo es el enemigo aquí. Cuando se acumula suciedad en el vidrio, bloquea la luz UV y crea “puntos calientes”. Estos puntos calientes pueden dañar los tubos. Mantenga el vidrio limpio, y sus lámparas durarán tanto como deberían.