
Uso adecuado de las lámparas germicidas UV (sin causar daños a nadie)
Incorporar lámparas UV-C en sus líneas de impresión o curado no es algo sencillo. No basta con reemplazar la bombilla y listo. Estas lámparas emiten radiación de onda corta, generalmente alrededor de 254 nm, que destruye las células al entrar en contacto con ellas. Si el revestimiento o protección de las lámparas no es adecuado, podrían causar daños a los operarios o destruir los materiales utilizados. Eso no resulta nada bueno.
Mantener la luz donde debe estar
El problema es que la luz UV-C es invisible. No se puede ver, pero sigue siendo peligrosa. Construimos nuestros sistemas para garantizar que no haya fugas de luz. Para ello, utilizamos cajas hechas de aluminio o acero inoxidable, además de juntas opacas. Si realmente necesita una ventana para ver qué está sucediendo, no use simplemente vidrio común del hardware store. El vidrio común no bloquea los rayos UV-C. Necesitará vidrio templado o policarbonato con un umbral de absorción específico.
El problema del ozono
Algunas de estas lámparas funcionan a 185 nm, lo que convierte el oxígeno en ozono. El ozono es eficaz para eliminar gérmenes, pero es perjudicial para los pulmones. Tiene dos opciones: utilizar tubos de cuarzo sin ozono, o aceptar la presencia de ozono. Si opta por lo segundo, su sistema de ventilación debe ser excelente. Es necesario extraer ese gas del edificio antes de que llegue a los operarios. Además, debe vigilar sus equipos electrónicos. Los altos niveles de ozono pueden dañar los cables de cobre y los contactos eléctricos con el tiempo.
Interruptores de seguridad y sistemas de protección
Siempre recomiendo instalar interruptores físicos en cada panel de acceso. En cuanto se abra una puerta, la energía debe cortarse de inmediato. No confíe en interruptores basados en software; estos pueden fallar. También es inteligente instalar sensores UV-C. Estas lámparas pierden eficacia con el tiempo. Cuando su intensidad llegue al 80%, es hora de reemplazarla por una nueva.
Un último consejo: cuanto mayor sea la potencia de la lámpara, mayor será la velocidad de eliminación de gérmenes, pero también se generará más calor. Debe encontrar el equilibrio entre la densidad de las lámparas y la capacidad de enfriamiento de los ventiladores. Si la envoltura de cuarzo se recalienta demasiado, se romperá. Y nadie quiere lidiar con eso.